Aseguradoras de auto ante el próximo ciclo litigioso: el coste de adaptación de vivienda como nuevo frente de batalla
La Audiencia Provincial de Cuenca acaba de dar un respiro a una aseguradora de autos. Menor de lo que parece, y probablemente efímero.
Una mujer de 83 años, atropellada en un paso de peatones. El juzgado de instancia condenó al conductor —multa de 360 euros, retirada de carné tres meses— y fijó una indemnización de 7.737,13 euros por daños y secuelas, más el coste de adaptar la vivienda de la víctima. La aseguradora recurrió. La Audiencia le da la razón en esto último y suprime la partida de adecuación del hogar.
El razonamiento se apoya en una lectura estricta del baremo. El artículo 116 LRCSCVM y la tabla 2.C.8 reservan esa compensación para pérdidas de autonomía personal graves o muy graves. La víctima no llegaba a ese escalón —aunque, visto el perfil de edad y las secuelas descritas, uno se pregunta cuántos centímetros la separaban del umbral.
Aquí lo que importa.
El fallo conquense pone un límite claro. Pero las aseguradoras harían mal en celebrar nada. La población siniestrada envejece; los costes de reforma suben; y cualquier tribunal que aprecie un grado más de dependencia abrirá la puerta que Cuenca acaba de cerrar.
La población siniestrada envejece; los costes de reforma suben; y cualquier tribunal que aprecie un grado más de dependencia abrirá la puerta que Cuenca acaba de cerrar.
Hay un dato que rara vez aparece en estos análisis: el precio medio de una adaptación básica de vivienda —cambio de bañera por plato de ducha, barras de apoyo, eliminación de desniveles— ronda ya los 8.000-12.000 euros en ciudades medianas. Cifras que empiezan a competir con las propias indemnizaciones por secuelas leves. Las aseguradoras lo saben, aunque prefieren no cuantificarlo en público.
La litigiosidad sobre esta partida va a ir a más. Las compañías que no estén provisionando ya para este escenario llegarán tarde.
[!important] La litigiosidad sobre esta partida va a ir a más. Las compañías que no estén provisionando ya para este escenario llegarán tarde.
El baremo fijó el marco. Queda por ver cuánto lo ensanchan los tribunales.
Sergio Pons