¿Tiene la AEAT, por fin, las herramientas para cerrar las brechas que lleva señalando una década?

La Resolución de 11 de marzo de 2026 (BOE-A-2026-5843) aprueba las directrices del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero. Quien haya leído los anteriores reconocerá el esqueleto. Las novedades, esta vez, están en la fontanería.


Tres frentes concentran la presión inspectora real para los próximos doce meses.

Criptoactivos. Los modelos 172, 173 y 721 ya proporcionan información completa del ejercicio 2025 sobre saldos y operaciones con monedas virtuales. La transposición de la DAC8 añadirá dinero electrónico y monedas digitales de bancos centrales al alcance declarativo, y un nuevo modelo 175 obligará a los proveedores de servicios cripto a reportar directamente. La AEAT anuncia herramientas de trazabilidad blockchain para cruzar esos datos con patrimonios no justificados. Que Hacienda ya puede ver las operaciones parece fuera de discusión; otra cosa es que tenga manos —y algoritmos afinados— para digerir todo lo que le llega.

Que Hacienda ya puede ver las operaciones parece fuera de discusión; otra cosa es que tenga manos —y algoritmos afinados— para digerir todo lo que le llega.

Precios de transferencia. El foco se desplaza de la documentación formal al análisis sustantivo de funciones, activos y riesgos. Reestructuraciones intragrupo, cesiones de intangibles, cánones y servicios entre vinculadas con pérdidas reiteradas quedan bajo vigilancia reforzada.

Y por primera vez se recibirán las declaraciones del Impuesto Complementario (modelos 240 y 241) derivadas del Pilar 2 —impuesto mínimo global del 15 %—, con intercambio vía DAC9 a partir del 1 de diciembre. Queda por ver si las inspecciones regionales tienen plantilla formada para manejar documentación de Pilar 2, que no es precisamente un formulario de dos páginas.

Comercio electrónico. La supresión de la franquicia aduanera de 150 euros para derechos de aduana multiplica los puntos de control. El CESOP, la DAC7 y los datos aduaneros del régimen IOSS caen sobre vendedores transfronterizos y plataformas cuyos volúmenes, recuerda la propia Resolución, se han duplicado entre 2020 y 2025. Hasta los influencers entran en el radar: la AEAT verificará su residencia fiscal efectiva, algo que, dicho sea de paso, varias haciendas forales llevan intentando con resultados más bien discretos.

La supresión de la franquicia aduanera de 150 euros para derechos de aduana multiplica los puntos de control.


Un apunte histórico breve. Cuando en 2014 se creó la Oficina Nacional de Fiscalidad Internacional, el intercambio automático de información era una promesa. Hoy la Agencia recibe datos mensualizados de cuentas bancarias, TPV y pagos vinculados a móvil (Orden HAC/747/2025), además de los flujos CRS, FATCA y CbC. La capacidad de cruce se ha multiplicado. La capacidad inspectora para explotar ese volumen es otra historia, y quien haya pisado una delegación sabe que los equipos andan justos.

[!important] La capacidad de cruce se ha multiplicado. La capacidad inspectora para explotar ese volumen es otra historia

Hay un dato que rara vez aparece en estos planes y que dice más que cualquier directriz: la edad media del cuerpo de Inspectores de Hacienda supera los 55 años, las oposiciones reponen a cuentagotas y la competencia salarial del sector privado —sobre todo en perfiles tecnológicos— no ayuda. Puedes tener el mejor motor de datos del continente; si no hay nadie al volante, el coche no arranca.


El plan también aprieta el control de grandes patrimonios —discordancias entre signos externos de riqueza y rentas declaradas, uso de sociedades pantalla para costear gastos personales, préstamos ficticios socio-sociedad— y vigila el uso abusivo del régimen de impatriados mediante contratos simulados.

Más modelos declarativos, más bases de datos cruzadas, más intercambio internacional. Todo eso está. La respuesta a la pregunta del titular depende de algo que ninguna resolución puede garantizar: gente suficiente, y con la formación adecuada, para convertir información en actas.

Isabel Quesada