Georreferenciación sin expediente: la vía del 201.3 LH como atajo que deja sin defensa al colindante
La Resolución de 11 de diciembre de 2025 de la DGSJFP (BOE-A-2026-5972, publicada hoy) desestima el recurso de un colindante contra una georreferenciación inscrita por la vía del artículo 201.3 de la Ley Hipotecaria en el Registro de Rivas-Vaciamadrid. El registrador incorporó la representación gráfica catastral sin abrir expediente del artículo 199 LH. Previsto en la norma, sí. Pero eso no lo convierte en inocuo.
El 201.3 LH permite inscribir la georreferenciación cuando la descripción literaria de la finca cuadra con la base gráfica catastral. No exige trámite contradictorio. El colindante que considera invadida su parcela presenta alegaciones y se topa con que no hay cauce procesal donde meterlas. El registrador notifica, pero la resolución confirma que esa notificación no abre nada parecido a un procedimiento con garantías equiparables al 199 LH.
[!important] El colindante que considera invadida su parcela presenta alegaciones y se topa con que no hay cauce procesal donde meterlas.
[!important] El colindante que considera invadida su parcela presenta alegaciones y se topa con que no hay cauce procesal donde meterlas.
El legislador de la reforma de 2015 (Ley 13/2015, de 24 de junio) montó dos velocidades para la coordinación catastro-registro. La rápida prescinde de contradicción.
La pregunta que la DGSJFP sortea —con ese tono gris de quien resuelve sin mojarse— es si esa velocidad sacrifica tutela efectiva del titular colindante al amparo del artículo 24 CE. Llevamos una década con este esquema dual y el Centro Directivo sigue sin abordar de frente la tensión entre agilidad registral y derecho de defensa; a estas alturas, el silencio empieza a parecer una posición doctrinal en sí misma.
Queda la vía judicial, claro. Un pleito declarativo para discutir tres metros de linde, con sus costas, sus plazos y su perito topógrafo. El remedio existe, pero quien lo ha probado sabe que la proporción entre coste y agravio disuade más que protege.
El remedio existe, pero quien lo ha probado sabe que la proporción entre coste y agravio disuade más que protege.
El remedio existe, pero quien lo ha probado sabe que la proporción entre coste y agravio disuade más que protege.
Sergio Pons