Electrodos de grafito y acero verde: el coste regulatorio de descarbonizar con aranceles
El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/704, publicado hoy en el DOUE, recalcula los derechos antidumping definitivos que el Reglamento de Ejecución (UE) 2022/558 impuso sobre los sistemas de electrodos de grafito procedentes de China. Los tipos oscilan entre el 23 % y el 74,9 % según el exportador: Fangda Group (36,1 %), Liaoning Dantan (23 %), Nantong Yangzi (51,7 %), un 33,8 % para cooperantes no incluidos en la muestra y un 74,9 % residual para el resto. La modificación resulta del procedimiento de reconsideración previsto en el artículo 11 del Reglamento base (UE) 2016/1036.
El producto afectado (código NC ex 8545 11 00) es un insumo sin sustituto viable para los hornos de arco eléctrico (EAF), la tecnología que la Comisión Europea identifica como eje de la descarbonización siderúrgica dentro del Pacto Verde Europeo. Aproximadamente el 41 % de la producción de acero bruto en la UE ya emplea hornos EAF, y esa cuota debe crecer si la Unión quiere cumplir sus objetivos climáticos para 2030.
El problema de fondo es que estos aranceles encarecen un componente crítico de la única tecnología de fabricación de acero compatible con los objetivos de neutralidad climática, sin que el regulador ofrezca una vía de conciliación entre política comercial y política industrial. La tensión, además, no se limita a este reglamento. En octubre de 2024, el Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2686 abrió una investigación por elusión de estos mismos derechos mediante la importación de grafito artificial en bloques, lo que evidencia que la presión arancelaria sobre la cadena de suministro ya estaba generando desvíos comerciales. En el plano transatlántico, el Departamento de Comercio de Estados Unidos inició en febrero de 2026 su propia investigación antidumping sobre electrodos de grafito de gran diámetro procedentes de China e India (Federal Register, 27 de febrero de 2026), lo que reduce aún más las alternativas de aprovisionamiento global para los siderúrgicos europeos.
La cuestión pendiente es si la Comisión revisará el equilibrio entre defensa comercial y política industrial verde antes de la próxima reconsideración quinquenal de estas medidas. Con un mercado europeo de electrodos valorado en 765 millones de euros y una demanda en ascenso por la transición al EAF, mantener aranceles de hasta el 74,9 % sobre un insumo estratégico para la descarbonización exigirá, como mínimo, una justificación más elaborada que la empleada hasta ahora.
Javier Mena